Jesús Romero Colín

Primera sentencia a un cura pederasta que operaba una red de pornografía infantil

Jesús Romero Colín era un niño de 11 años de edad, cuando en 1994, Carlos López Valdez sacerdote de la Iglesia Católica y párroco de los templos de San Agustín de las Cuevas y San Judas Tadeo ubicados en la delegación Tlalpan, comenzó a abusar de él y violentarlo sexualmente. Jesús fue víctima de estas agresiones hasta la edad de 16 años. 

Este sacerdote se aprovechaba de su función de párroco para abusar de la confianza que depositaban en él diversos menores y violentarlos sexualmente. 

El 17 de agosto de 2007, cuando Jesús tenía 24 años de edad, decidió denunciar las agresiones cometidas en su contra. Éste, fue el principio de una exhaustiva lucha en la búsqueda de acceso a la justicia por parte de Jesús. 

Con motivo de la denuncia, fue iniciada una averiguación previa en la Fiscalía Central de Investigación de Delitos Sexuales de la Procuraduría General de justicia del Distrito Federal. Poco tiempo después, el Grupo de Acción asumió la representación y defensa legal de Jesús ante las instancias de procuración de justicia capitalinas. 

A partir del 2008, el Ministerio Público intentó en diversas ocasiones consignar al sacerdote, sin embargo, debido a las deficiencias y omisiones en la investigación e integración de las pruebas no fue posible que la autoridad judicial iniciara el proceso penal para determinar su responsabilidad. 

A lo largo de 10 años, con motivo de la lucha impulsada por esta asociación, fue posible identificar que las autoridades de procuración e impartición de justicia imponían diversas barreras al acceso a la justicia, tales como: la posible protección a autoridades eclesiásticas a las que se omitía llamar a comparecer ante el Ministerio Público, cuando era evidente que tenían un grado de participación en los hechos y la pérdida de evidencias fundamentales, entre éstas, material visual relativo a la violencia sexual que ejercía el sacerdote en contra de Jesús y otros menores. Durante ese tiempo la Procuraduría intentó en distintas ocasiones archivar el expediente y cerrar el caso. 

En 2014, derivado de lo anterior, Jesús y Grupo de Acción acudieron a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal que, en 2015, emitió la recomendación 1/2015 señalando la responsabilidad de la Procuraduría por incurrir en diversas violaciones a los derechos humanos de Jesús. Actualmente, seguimos realizando acciones para exigir el cumplimiento de las recomendaciones emitidas, entre éstas, la indemnización a Jesús y el reconocimiento público de la responsabilidad del Gobierno de la Ciudad de México para reparar el daño ocasionado. 

El 8 de marzo de 2018, el Juzgado Cuadragésimo Quinto Penal de la Ciudad de México dictó sentencia condenatoria en contra del Sacerdote Carlos López Valdez, por el delito de violación, estableciéndole una pena de 63 años de prisión, así como el pago de una indemnización de 75,840 pesos. El Grupo de Acción interpuso un recurso de apelación contra el monto fijado para la reparación del daño, cuya resolución se encuentra pendiente. 

Esta es la primera sentencia condenatoria dictada contra un sacerdote en la Ciudad de México y la segunda a nivel nacional. Es también la sentencia en que se ha establecido la pena más alta. 

Por estas razones, la sentencia del caso de Jesús es histórica y genera un precedente relevante para la visibilización y el acceso a la justicia en los casos de pederastia clerical. 

 

El documento integro de la recomendación 1/2015 puede consultarse en la siguiente dirección /electrónica:

http://cdhdf.org.mx/wp-content/uploads/2015/04/reco_1501.pdf

jesus
maxresdefault
descarga (2)
sacerdote-abusador